Cheste, un pueblo que desde el orígen y según los historiadores, debe su nombre a una medida de aceite, el geste, así podríamos conjugar a bien una pasión gastronómica por el buen yantar con el nombre que recibe nuestro distinguido pueblo. rodeado por olivares, viñedos, campos de labranza y nuestros montes, situado en un lugar de encanto han dotado a cheste de un peculiar don para todo lo que nos rodea. desde sus gentes hasta su forma de interpretar la lengua castellana han hecho que este viaje gastronómico parta del mejor punto posible. ababol es un ejemplo claro de lo nuestro, amapola es como lo llamarían la mayoría pero aquí en cheste somos así, diferentes. bienvenidos a ababol.